Las semillas de pomelo destruyen bacterias, virus y hongos
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Las pepitas de pomelo destruyen bacterias, virus y hongos patógenos

Las pepitas de pomelo destruyen bacterias, virus y hongos patógenos

El extracto de pepitas de pomelo es eficaz para combatir unos 800 tipos de bacterias y virus, así como un centenar de hongos además de un gran número de parásitos unicelulares. Sin efectos secundarios ya que para ser tóxico se necesitaría ingerir 4.000 veces la dosis terapéutica.

 

Es más, es hipoalergénico (salvo para las personas alérgicas a los zumos de frutas) y aumenta notablemente las defensas del sistema inmunitario. Incluso preserva la flora bacteriana ya que elimina las levaduras responsables de la fermentación y otros agentes patógenos.

 

El libro: “The Authoritative Guide to Grapefruit Seed Extract” recoge que un grupo de investigadores dirigidos por el doctor Allen Sachs elaboró un listado de criterios que el “antibiótico perfecto” debía cumplir. Y tras hacer un estudio clínico sobre el extracto de semilla de pomelo llegaron a la conclusión de que este producto cumplía todos los criterios. Así:

 

  • “El antibiótico ideal debe tener un espectro de acción tan amplio como sea posible”.

 

Los estudios realizados indican que el extracto de semilla de pomelo actúa sobre unos 800 tipos de bacterias y virus, 100 de hongos y multitud de parásitos unicelulares. Ningún otro antibiótico tiene esa capacidad.

 

  • “El antibiótico ideal debe tener una acción fuerte y potente”.

 

Este producto desarrolla su actividad antimicrobiana a concentraciones de 1.000 partes por millón lo que le convierte en un germicida muy eficaz.

 

  • “El antibiótico ideal no debe tener ningún efecto tóxico o secundario”.

 

Algo que se ha comprobado en el uso de este extracto de semilla de pomelo. De hecho, según el grupo de investigadores estadounidenses su toxicidad es muy improbable ya que para un individuo de 80 kilos de peso se situaría en ¡4.000! veces la dosis terapéutica.

 

  • “El antibiótico ideal no debe debilitar el sistema inmune”.

 

El extracto de semilla de pomelo no sólo no lo debilita, sino que además lo refuerza.

 

  • “El antibiótico ideal no debe modificar la flora bacteriana útil”.

 

El descubrimiento no sólo preserva la flora bacteriana sino que mejora la flora intestinal ya que convierte en inofensivos muchos virus y bacterias, y elimina las levaduras responsables de la fermentación así como otros agentes patógenos.

  • “El antibiótico debe ser un producto de origen natural”.

 

Criterio que también se cumple.

 

  • “El antibiótico ideal debe ser hipoalergénico”.

 

Los médicos que lo han prescrito no han informado de ninguna reacción alérgica, pero a los pacientes con alergia a otros productos se les empieza dando dosis mínimas y progresivas por si acaso.

 

Las conclusiones del doctor Sachs y sus colaboradores fueron que “potencialmente este producto puede prevenir o sanar la mayor parte de las agresiones patógeno-infecciosas que son tanto el origen como el síntoma de un enorme número de enfermedades”.